lunes, 3 de marzo de 2014

El amor físico como fin

Día 365+356
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.




Muchas son las personas, jóvenes, adultos y ancianos, que miran al placer físico como algo que deben de conseguir a toda costa. Creen que su vida gira alrededor de ello y para ello, que todo lo que digan, piensen, hagan y decidan tiene que ser desde este. He sabido de chicos y chicas que su existencia se siente “llena” en la medida en que tiene oportunidad de satisfacer esta necesidad sexual, ya sea con una pareja o masturbándose, yo podría traducir este comportamiento en muchas ocasiones como una adicción al sexo.


“La verdad es que el amor físico no podría ser tratado ni como un fin absoluto ni como un simple medio, no podría justificar una existencia; pero no puede recibir ninguna justificación extraña. Lo cual quiere decir que debería representar en toda vida humana un papel episódico y autónomo. Lo cual quiere decir que, ante todo, debería ser libre.”(p.405)


El amor físico libre entiendo que es aquel que no se persigue sino que se da, que no está atado por ideas, tabús y mitos, sino que se experimenta cuando se da no cuando se busca. Para mí esto suena complicado, aunque no imposible, porque nuestra cultura y manera de ser educados, nos llevan mucho por el sendero de la sexualidad, nos hacen creer que es parte medular del desarrollo de una persona y de una pareja, y que si no se procura, cultiva y conserva entonces la existencia no tiene sentido, sabor ni color. ¿Crees que en la vida lo más importante sea el sexo? Yo no lo creo. [1]








































[1] http://vivesana.blogspot.mx/2011/08/el-sexo-un-aliado-para-la-buena-salud.html